¡Tiene talento pero, hay que vigilar el entorno!

“Este deportista tiene mucho talento, muchas cualidades, pero hay que cuidar a su entorno”

Familia, amigos, compañeros, entrenadores, representantes/agentes, directivos, asesores, patrocinadores …

¿Cuántas personas conforman el entorno de un deportista?

¿Cómo influye ese entorno?

En la vida de cualquier deportista, sobre todo si nos centramos en el deporte de élite o de alto rendimiento, encontramos a un gran número de personas que podríamos considerar forman parte de su “entorno”.

Está totalmente demostrada la enorme influencia que ejerce este entorno en el correcto desarrollo, bienestar y rendimiento de cualquier deportista. Incluso, en una gran cantidad de ocasiones, puede ser determinante para la consecución, o no, de sus objetivos.

Cómo de diferente hubiese sido la vida de Joaquín, el actual jugador del Betis, si sus padres no hubiesen apoyado y guiado para seguir jugando al fútbol cuando este era adolescente y lo quería abandonar.

¿La progresión y evolución de Luka Doncic hubiese sido la misma sin el acompañamiento y la ayuda de sus entrenadores en el Real Madrid?

El entorno… ¡Ay el entorno! Qué importante es sobre todo en algunas edades.

El entorno puede influir de muchas maneras, tanto para bien como para mal. Pueden aportar muchísimo, pero, a su vez, también puede restar. Para entender por qué ocurre esto es necesario conocer los diferentes tipos de influencia que puede generar el entorno en un deportista.

El Modelo

Las personas nos vemos muy condicionadas por la forma de pensar, sentir y comportarse de las personas a nuestro alrededor, sobre todo, de aquellas que consideramos como referentes. Los primeros son los padres, la familia, continuando por los amigos y, a medida que nuestra identidad como deportistas se va desarrollando, nuestros entrenadores, compañeros de entrenamiento y de equipo ocupan el primer plano.

Debemos ser muy conscientes de la manera de comportarse de estas personas y de los efectos que generan en nuestra forma de pensar y actuar. Veámoslo con un ejemplo:

Un deportista con gran talento para el fútbol juega en uno de los clubes más competitivos de su ciudad. Su familia, siempre concienciada de la gran importancia que tiene practicar un deporte, le apoya en todo lo que pueden. Muestran un gran apoyo a nivel afectivo independientemente de los resultados, ponen el foco en los beneficios del deporte, no crean ninguna expectativa de rendimiento, respetan el criterio y la labor del entrenador, acompañan al jugador siempre que pueden a los partidos y muestran un gran compromiso con el equipo.

¿Cómo creéis que influirá esto en el jugador?

Claramente de forma muy positiva, no solo por las grandes muestras de apoyo por parte de su familia, si no por todos los mensajes que la familia le transmite en el día a día. Poner el foco en el esfuerzo, en la diversión, el compromiso con una actividad, el afecto independientemente de los resultados, etc.

Además, imaginemos que sus amigos también son deportistas y llevan un estilo de vida saludable muy similar al suyo, cumplen sus rutinas de entrenamiento, de alimentación, de sueño y, cuando se reúnen, comparten experiencias, debaten sobre sus logros y fracasos, se animan y apoyan mutuamente.

A medida que crecemos y desarrollamos nuestra identidad, nuestros amigos, compañeros de equipo y entrenadores se convierten en nuestra principal fuente de influencia, cobrando incluso más importancia que nuestra familia.

Es importante que todas las personas que conforman nuestro entorno más cercano nos aporten algo positivo, nos inspiren en cierto sentido y sean pilares que nos permitan crecer y desarrollarnos plenamente como deportistas y como personas.

Hay muchos ejemplos dentro del mundo del deporte dónde podemos comprobar el impacto positivo de disponer de una red de apoyo social y familiar adecuada: Rafa Nadal, Marc Márquez o Pau Gasol son buenos ejemplos de ello.

Por ello, si eres deportista, rodéate de personas que te ayuden a crecer, que sumen, que te aporten e inspiren. Y, por su puesto, recuerda que todos somos agentes activos en el desarrollo de cualquier deportista, nuestra misión es apoyar, ayudar y contribuir de la forma más positiva posible.

Escuchar, mostrar cariño, huir de la crítica, formar, animar y, sobre todo, ejercer como modelo de comportamiento, son grandes formas de apoyar a cualquier persona.

¡A por ello!